Los agentes de aduanas, una pieza imprescindible en el comercio internacional.

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por Xavier Ricci

Dennys Barba es agente de aduanas de Manzanillo, uno de los puntos de entrada de mercancía más transitados de México. Aprovechando su visita a China, donde residió hace unos años, hemos hablado con ella para conocer los procesos de entrada y salida de las mercancías entre países.

 

Para empezar hay que explicar que por lo general un agente de aduanas es una persona autorizada por su país para gestionar importaciones y exportaciones en nombre de cualquier persona o empresas. Su trabajo consiste en ayudar a las empresas en el proceso de entrada o salida de sus productos y en asegurarse de que estos cumplen las normativas del país en el que entran y pagan los impuestos correspondientes.

En la mayoría de países es obligatorio contactar con un agente de aduanas local para hacer los trámites al entrar cualquier tipo de mercancía. Aun así es muy recomendable ponerse en contacto con un agente de aduanas incluso antes de realizar la compra de los productos, para ahorrarse disgustos posteriores.

Un agente de aduanas nos podrá advertir sobre la documentación que necesitamos para importar cada producto en concreto. Esta información es imprescindible y muy difícil de recavar para personas no expertas ya que cada producto imaginable (desde un botón a un elefante) cuenta con un código internacional de 6 cifras (8 cifras en algunos casos) llamado “Código Armonizado” que se le asigna en función de sus características técnicas y de su uso.

Una vez determinado este número de referencia los agentes de aduanas pueden informar a sus clientes sobre las leyes concretas, tanto respecto a impuestos como a cuestiones técnicas, a las que está sujeta la entrada de este producto a su país. Esta información es especialmente valiosa, si tenemos en cuenta que las leyes sobre importación y exportación de productos varían constantemente.

 

Aun así, en este caso la información no lo es todo y también la habilidad del agente puede hacer cambiar el resultado final, ya que un mismo producto puede asociarse a códigos distintos según el uso que se le va a dar. Por ejemplo, un vaso podría ser considerado un objeto decorativo, un utensilio o un souvenir. Esta elección puede representar una gran diferencia a nivel de impuestos, pero también puede comportar un riesgo, ya que en caso de que en el control de aduanas se cuestionen la concordancia entre el producto y el código elegido, esto puede resultar en el retraso del proceso o incluso incurrir en irregularidades y conllevar penalizaciones.

Hay que tener en cuenta que cualquier irregularidad por pequeña que sea puede comportar que la mercancía quede retenida en la aduana, pasados unos días si no se ha solucionado el problema el almacenaje de estos productos empieza a generar costes. En el caso de Manzanillo, despuésde 5 días el coste por mantener la mercancía en la aduana será de unos 100 dólares y a partir del 7mo día subir a 250 por al día.

En México y en otros países los agentes de aduanas son responsable solidarios junto con sus contratantes en caso de que suceda alguna irregularidad. Esto quiere decir que si la mercancía incurre en algún delito u omisión, tanto el cliente como el agente pagan las consecuencias.En este sentido, en los últimos años el gobierno de México ha endurecido las leyes para prevenir el tráfico de drogas y la importación de productos piratas, y con ello, diversos agentes de aduanas han ido a la cárcel. Incluso en caso de irregularidades menores los agentes pueden ser inhabilitados por un periodo de tiempo o incluso perder su licencia. Por todo ello, antes de que los productos pasen por los controles de la policía, los agentes tienen que asegurarse de que el producto enviado coincide plenamente con la descripción facilitada por sus clientes.
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Los requisitos generales para importar productos básicamente consisten en la factura comercial, el listado de mercancías y sus fichas técnicas. Según el producto y la legislación del país esta lista se puede ver aumentada con certificados del registro de marca, patentes, instrucciones de uso, un tipo de etiquetado concreto o un precio mínimo sobre el que se calculan los impuestos, entre muchos otros. Así, mientras que hay productos que prácticamente no tienen restricciones aduaneras, otros productos como los de uso médico o los alimentos, especialmente los infantiles, requieren de grandes cantidades de documentos y certificados oficiales.

Finalmente, hemos aprovechado este interesante encuentro con Dennys Barba, para que nos explique como ve la balanza comercial entre China y México. Como sucede prácticamente en todas partes de del mundo, la balanza comercial sigue favorable a China que exporta grandes cantidades de utensilios del precio bajo para el uso diario, así como todo tipo de productos para la construcción, productos textiles, juguetes o placas solares, entre otros.

Por su parte, los productos que se viajan desde México a China son principalmente los pepinos de mar, las langostas, los aguacates, la chatarra de acero y de plástico y, cómo no, el tequila.

Dennys Barba, es una de las socias de Global Consulting Business, una empresa Mexicana que cuenta con oficinas en Guadalajara, Manzanillo y Shanghai. www.gcb.mx

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